La pelea del siglo: ¿Puede el hábito vencer a la motivación en el ring de la Excelencia Operacional?
Tener personas motivadas en nuestras organizaciones es un privilegio –que seguro es consecuencia del entorno y condiciones creadas y no del azar- y que debemos saber aprovechar.
Sin embargo, esto por sí mismo no es garantía de éxito para nuestras Empresas en el camino hacia la Excelencia Operacional.
– “La Motivación es lo que te hace comenzar. El HÁBITO es lo que te mantiene en marcha” –
¿Por qué pasa esto?
Sencillamente porque la motivación está sujeta a altibajos a lo largo del tiempo y además depende en gran medida de que se consigan resultados positivos. Y todos sabemos que en demasiadas ocasiones los retos de mejora son suficientemente exigentes como para encontrar dificultades y obstáculos significativos, lo que va minando dicha motivación y entusiasmo.
No podemos hacer depender la Mejora de que siempre vaya todo bien y no afecte negativamente al entusiasmo de las Personas, porque habitualmente será lo contrario. La mejora no es un camino de rosas y es normal que haya momentos malos.
Por ello no podemos depender de dicha motivación para avanzar y mejorar.
Muy al contrario, debemos desarrollar una práctica deliberada y repetitiva que genere hábito de mejora en nuestros colaboradores y equipos.
De esto va la MEJORA CONTINUA; de sistemática y perseverancia más que de buena voluntad y buenas intenciones.
Adopta los comportamientos de Mejora “correctos” en tu Organización y practícalos hasta crear hábito.
Bienvenido a la verdadera CULTURA de Mejora Continua.

¿Cansado de depender de la motivación? El hábito puede ser tu as bajo la manga.

